Empíreo

Todos los romances de la saga Empíreo

15 de julio de 2026 ·Fran Rodríguez ·5 min de lectura

Basgiath War College no es solo un colegio militar donde la mitad del alumnado muere antes de graduarse: es también un hervidero de relaciones que van desde el romance central de la saga hasta vínculos secundarios que apenas se insinúan entre misión y misión. Este repaso recorre las parejas confirmadas y las más sugeridas de los tres libros publicados hasta ahora.

⚠️ Aviso de spoilers: este artículo desvela relaciones, muertes y giros de trama de Alas de Sangre, Alas de Hierro y Alas de Ónix. Si no has terminado la trilogía, mejor vuelve más tarde.

Violet Sorrengail y Xaden Riorson

El romance central de la saga

La relación entre Violet y Xaden empieza con todo en contra: él es hijo del líder de la rebelión que su madre aplastó, y corre el rumor de que ha jurado matar a un Sorrengail por cada año que pasó huérfano. Lo que arranca como desconfianza y tensión constante en el parapeto se convierte, a lo largo de Alas de Sangre, en la relación más importante de la novela, sellada por un vínculo de sombras que Xaden esconde durante buena parte del libro.

Para Alas de Hierro y Alas de Ónix, la pareja ya está consolidada, pero lejos de volverse aburrida, Yarros la somete a presiones cada vez mayores: secretos compartidos a medias, la doble vida de Xaden como líder de la rebelión, y finalmente su transformación en venin, que pone a prueba literalmente hasta dónde llega el amor de Violet.

"Sí, mi amor, estoy celoso. Estoy celoso de la armadura que te rodea el cuerpo cuando yo no puedo hacerlo, de las sábanas de tu cama que te acarician la piel cada noche y de las armas que te tocan las manos." Xaden, a Violet — Alas de Ónix

La propia Violet responde a esa confesión con una declaración igual de directa, llamándolo "amor de mi vida" justo después de repasar todos sus títulos —manipulador de sombras, duque de Tyrrendor— como si necesitara nombrarlo entero para creerse que sigue siendo suyo pese a la transformación que está sufriendo.

Imogen y Quinn

Una relación que se lee entre líneas

Imogen y Quinn, ambas de segundo año en el pelotón de Violet, aparecen juntas de forma constante desde Alas de Sangre: se sientan juntas, se cuidan mutuamente en combate y comparten una complicidad que el texto no explicita del todo pero que sí deja entrever, sobre todo cuando alguien les pincha con la palabra "celos".

"Cuidado, Imogen. Cualquiera diría que estás un poquito celosa."
"¿Quién coño tendría celos de una piloto?" Diálogo en Alas de Ónix

La reacción defensiva de Imogen —negarlo con una mirada asesina en vez de con indiferencia— es precisamente el tipo de detalle que Yarros usa para insinuar sentimientos sin necesidad de una escena declarativa. Es, de todas las relaciones secundarias de la saga, la que más queda en el terreno de la sugerencia.

Ridoc: relaciones sin exclusividad

El personaje más despreocupado del pelotón, también en el amor

Ridoc, uno de los mejores amigos de Violet dentro del pelotón, se libra por completo de cualquier dramatismo romántico. El propio texto lo pilla más de una vez en situaciones comprometidas —entre ellas, en la cama de Tyvon Varen—, y cuando alguien intenta emparejarlo formalmente con Rhiannon, él mismo se encarga de aclarar los términos.

"No somos exclusivos." Ridoc, sobre su relación con Rhiannon — Alas de Sangre

Es un contrapunto deliberado al resto de relaciones de la saga, casi todas cargadas de secretos y peligro de muerte: Ridoc representa la versión más ligera y despreocupada de las relaciones dentro de Basgiath, sin la épica que rodea a Violet y Xaden.

Mira Sorrengail y Cat

Rivalidad, tensión y algo más

Mira, la hermana mayor de Violet, mantiene con la piloto de grifo Cat una relación cargada de fricción desde su primer encuentro. Xaden llega a advertir a Violet sobre las dagas rúnicas que protegen a Mira del don de Cat, un detalle que ya insinúa una historia previa entre ambas más allá de la simple rivalidad militar entre jinetes de dragón y pilotos de grifo.

El propio Xaden, frustrado, llega a decir que le habría gustado "arrancarle el vestido con los dientes" a Cat en un momento de tensión relacionado con Mira, una frase que —leída en el contexto de toda la escena— deja claro que hay mucho más que simple política de guerra entre las dos mujeres.

Bodhi y Sawyer: una escena para que los recuerden

Complicidad que roza lo teatral

En un momento de Alas de Hierro, mientras el resto del grupo se despide tras cruzar el puente, se menciona de pasada que "Bodhi y Sawyer se dirigen al área común para montar una escenita suficiente para que los recuerden". Es una línea breve, casi al margen, pero coherente con el patrón del resto de relaciones secundarias de la saga: se cuelan en los márgenes de capítulos centrados en Violet y Xaden, dejando que el lector complete lo que ocurre fuera de plano.

Un colegio militar sostenido también por sus vínculos

Lo que distingue el tratamiento del romance en Empíreo no es solo la intensidad de Violet y Xaden, sino la cantidad de relaciones secundarias que Yarros teje alrededor sin necesidad de dedicarles capítulos enteros. En un mundo donde cualquier misión puede significar la muerte, cada pareja —confirmada o solo insinuada— funciona como un recordatorio de lo que hay en juego cada vez que un jinete sube a lomos de su dragón.